Publicado el 11 marzo, 2026
El libro “Linaje Ganadero: Costumbres y Tradiciones que Permanecen”, presentado el domingo 1 de marzo en Toconao, recoge la trayectoria de la pastora Emiliana Nicolasa Fabián Tejerina y reúne relatos familiares que documentan la vida en las estancias de la parte alta del territorio.

La vida de la pastora Emiliana Nicolasa Fabián Tejerina quedó registrada en el libro “Linaje Ganadero: Costumbres y Tradiciones que Permanecen”, presentado en Toconao como un testimonio de la memoria ganadera del territorio. La publicación reúne relatos familiares y experiencias de distintas generaciones para resguardar conocimientos y formas de vida vinculadas al pastoreo en el desierto.
Con 71 años, Nicolasa Fabián es reconocida en Toconao por su trayectoria en el pastoreo de llamas y por los conocimientos que ha transmitido durante décadas sobre el trabajo en las estancias del Alto Atacama. Su historia de vida, marcada por el cuidado de los animales y la vida en el territorio, es el eje central del libro que reúne los recuerdos y experiencias de distintas generaciones de su familia.

Su relación con esta actividad comenzó siendo muy joven, cuando empezó a participar en las labores de pastoreo. Como recuerda, “por lo menos desde los 14 años, de chica, empecé a pastar las ovejas. Yo pasteaba ovejas, cabras y después recién me quedé con las llamas”.
Con el tiempo, el trabajo con los animales se transformó en su principal forma de sustento. Para Nicolasa, esta actividad ha sido también una forma de respaldo económico, ya que —según explica— “la ganadería es especial porque yo de ahí vivo. Viví y vivo. Entonces para mí es como un banco cuando necesito plata, no tengo trabajo, de ahí me salen mis pesos”.
Uno de los momentos que recuerda como el inicio de su propia tropa ocurrió cuando era joven, tras un intercambio con su tío Juan Flores. Según relata, “mi tío Juan Flores me cambió por una oveja porque a mí me gustaban las llamas. Yo iba a cuidar las llamas de él, yo decía: ‘yo también quisiera tener esta llama’. Y yo no tenía”.
Con el paso del tiempo, otras personas del territorio también contribuyeron a que pudiera seguir desarrollando su actividad ganadera. Como recuerda Nicolasa, “después doña Ignacia me dio dos llamas para partir”.
Más adelante continuó ampliando su tropa con la compra de nuevos animales. “Después me compré uno de Bolivia”, cuenta.
Su vínculo con el territorio también se refleja en las distintas estancias donde desarrolló las labores de pastoreo durante su juventud. Como menciona, “Mari, Vilaco, Caricape, Corral Blanco y Zapallar. Todas esas son estancias del Alto Toconao”.
Actualmente mantiene su trabajo ganadero en el territorio y explica de forma sencilla el tamaño de su tropa: “ahora tenemos como 170”.

El libro reúne distintos testimonios de hijas, hijos, nietas y nietos de Nicolasa, quienes comparten recuerdos y aprendizajes asociados a la vida en las estancias y al trabajo con los animales en el desierto.
Natalia González, presidenta de la Agrupación Agrícola Ganadera Zapallar y nieta de Nicolasa, explica que la publicación busca registrar distintas miradas sobre esta experiencia familiar. “Dentro del libro se van a encontrar con algunas historias que cuenta por ejemplo mi mamá, todos mis tíos, detalles de cómo fue un poco la ganadería para ellos, más que nada es como el punto de vista de cómo vivieron ellos la ganadería”.
Los relatos también incorporan la mirada de las nuevas generaciones, quienes describen cómo ha cambiado esta actividad con el paso del tiempo. En ese sentido, González señala que “de ahí estamos nosotros como nietos que damos también nuestro punto de cómo lo estamos viviendo ahora, de cómo vemos esto a futuro, porque es una cosa muy distinta haber vivido la ganadería en esos años como la vivimos ahora”.
Dentro de ese proceso de transmisión de conocimientos, Nicolasa ocupa un lugar central para su entorno cercano y para la agrupación familiar. Como explica González, “”Ella es la persona mayor que nosotros tenemos en nuestra agrupación y familia. Ella es la que nos enseña, ella es la que guía, ella es la que dirige los pagos a la tierra en todas nuestras actividades ya sean de la agrupación o familiares”.

El lanzamiento del libro se realizó el domingo 1 de marzo en el pueblo de Toconao, en una actividad organizada por la Agrupación Agrícola Ganadera Zapallar, instancia que reunió a integrantes de la familia, vecinos y personas vinculadas al mundo ganadero del territorio.
Durante la actividad, el alcalde de la comuna, Justo Zuleta Santander, destacó el valor que tienen los oficios tradicionales para comprender la identidad local. En sus palabras, “si hay algo que nos permite comprender verdaderamente la identidad local y la cosmovisión atacameña —que muchas veces cuesta explicar— es a través de los oficios históricos y patrimoniales de nuestro territorio. La ganadería y la agricultura nos conectan profundamente con la tierra, con nuestros cerros tutelares y con todo el entorno que da sentido a nuestra vida en el desierto; allí reside una parte esencial de la riqueza de la comuna. Felicito a la señora Nicolasa, a su familia y a la Agrupación Agrícola Ganadera Zapallar por este esfuerzo tan significativo para transmitir la sabiduría que nace de esa relación viva con el territorio”.
La publicación fue posible gracias al financiamiento del proyecto Patrimonio 2025 de CONADI, iniciativa adjudicada por la familia con el objetivo de preservar esta memoria vinculada al trabajo en las estancias. El proceso contó además con el acompañamiento del programa Servicio País, que colaboró en la formulación del proyecto, el desarrollo editorial y la recopilación de los testimonios. Para la familia Fabián Tejerina y Salva Fabián, el libro representa una forma de preservar la memoria de las estancias y de proyectar hacia el futuro los conocimientos asociados al pastoreo de llamas, una práctica